ME HAN PROPUESTO PLANTILLAS DE DESCANSO PARA MI REUMA, ¿ME HARÁN ALGO?

ME HAN PROPUESTO PLANTILLAS DE DESCANSO PARA MI REUMA, ¿ME HARÁN ALGO?

Una vez establecido el estadio de la enfermedad y la afectación en las extremidades inferiores, en nuestro caso el pie, debemos plantear el tratamiento dentro de una estrategia medico-quirúrgica. La mayoría de los enfermos de artritis reumatoidea son susceptibles de cirugía, pero no podemos olvidar que existen otros tratamientos de la misma importancia. La farmacología desde el punto de vista del especialista en reumatología ha mostrado un papel muy importante en este campo disminuyendo la incidencia de cirugía, ya que los nuevos fármacos como los anti TNF, retrasan la sintomatología del reuma al permitir la conservación del cartílago articular y en cambio los antiguos tratamientos con corticoides no lo permitían. Un estudio de cohortes iniciado en 1986, con un seguimiento de 25 años nos muestra una disminución de las grandes intervenciones en un 21,7% y un 21,5% de las intervenciones medias gracias a estos nuevos fármacos.

En las fases iniciales de la patología o en pacientes con fases más avanzadas en las que está contraindicada la cirugía por razones médicas, está indicado el tratamiento conservador que consiste en la fabricación de calzado ortopédico y plantillas. Estos dispositivos a medida intentarán corregir la deformidad del pie, inmovilizar las articulaciones dolorosas del retropié mediante soportes plantares rígidos y redistribuir la carga del antepié mediante materiales blandos de amortiguación. Las plantillas blandas, que habitualmente todavía se utilizan con frecuencia, constituyen un error grave favoreciendo una sensación de alivio por el material, a la vez que agrava las deformidades al no realizar contención ninguna.

Las plantillas pueden ser utilizadas en un calzado de serie susceptible de posibles modificaciones en el tacón y la suela o mediante un calzado a medida, ligero y adaptado, proporcionando la mejor estética posible como el calzado tipo “Dikson” en versiones más modernas. Durante este proceso incluimos un tratamiento rehabilitador para aliviar el dolor, evitar la atrofia muscular y la anquilosis de la articulación mediante la movilidad.

Por último el tratamiento quirúrgico, que como los anteriores tratará de reducir el dolor y favorecer la deambulación, tras asegurarse de que ha fracasado el tratamiento médico y ortopédico conservador; nos dirigirá a estudiar el pie de forma generalizada de tal manera que si existiera una afectación global habría que intervenir primeramente la bóveda, seguido de una alineación del antepié en relación con el retropié y por último, en caso de existir afectación del tobillo, tratar esta zona para favorecer en todo momento la biomecánica del pie generando un pie “ideal” ( pie griego, index minus).

El uso de los nuevos medicamentos como los anti-TNF, previenen y evitan que la enfermedad afecte y deforme las articulaciones, en nuestro caso, el pie; por ello es de vital importancia la detección precoz de esta enfermedad y su tratamiento farmacológico junto con un visitas pautadas con nuestr@ podólog@ de referencia.

 

Maite García. Presidenta del ICOPCV

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2019-10-31T11:39:21+00:00 31 octubre 2019|