Realizar una correcta transición del calzado cerrado a las sandalias, clave para evitar dolencias en los pies

Realizar una correcta transición del calzado cerrado a las sandalias, clave para evitar dolencias en los pies

  • Desde el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana se ha destacado que pasar del calzado de invierno directamente a las sandalias puede ser causa de la aparición de talalgias o fascitis plantar
  • El uso de un calzado excesivamente plano y con poca sujeción en el empeine y el talón suele ser el detonante de estas patologías

Con la subida de las temperaturas y la próxima llegada del verano, el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha informado de que es fundamental realizar una correcta transición del uso del calzado cerrado de invierno al abierto de verano para evitar que aparezcan posibles dolencias en los pies.

Es muy importante que hagamos la transición de forma progresiva, y que no pasemos de utilizar un zapato muy cerrado a unas sandalias completamente abiertas  directamente, porque el pie está acostumbrado a llevar tanto el empeine como el talón bien sujetos y debemos ir permitiendo que se adapte poco a poco a otro tipo de calzado con menor agarre”, ha explicado Maite García, presidenta del ICOPCV.

Los podólogos han insistido en que en esta época del año es importante utilizar un calzado ligero, de tela o pieles tratadas para la época primaveral que permitan que el pie esté más fresco y algo más suelto para evitar el exceso de sudoración habitual en estos meses.

Además, se ha afirmado que uno de los principales errores que cometemos es pasar del calzado cerrado a llevar sandalias y ésta es una de las principales causas de la aparición de talalgias, dolor en el talón que puede dificultar la marcha a la hora de caminar.

El motivo principal de esto es que las sandalias suelen sujetar muy poco el pie y además suelen ser excesivamente planas, lo que provoca una sobrecarga en la fascia plantar (tejido que recorre longitudinalmente la planta del pie) y puede causar patologías como dolor de talón o fascitis plantar, entre otras.

Por otro lado, desde el ICOPCV se ha señalado que antes de destapar los pies es importante realizar una revisión por parte de un podólogo para confirmar que no existen hongos o papilomas que, por la mayor exposición a la que se ve sometida el pie, son más propensos a ser contagiados en esta época del año. Además, es aconsejable que el podólogo realice una quiropodia para eliminar durezas, cortar o fresar adecuadamente las uñas, así como revisar los talones.

2019-05-24T09:10:02+00:00 24 mayo 2019|