11 de abril, Día Mundial del Parkinson
Los pies y la enfermedad de Parkinson, seis claves para cuidarlos y mejorar la estabilidad
- Desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana se ha resaltado que, debido a los problemas de movilidad que conlleva esta enfermedad neurodegenerativa, el abordaje podológico de estos pacientes ayudará a mejorar la salud de sus miembros inferiores poniendo el foco en diferentes aspectos como los cambios en la marcha y el equilibrio, los problemas posturales o las alteraciones en piel y uñas, entre otros.
Valencia 9 de abril de 2025.- El próximo viernes 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson y, en este contexto, el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha resaltado que el abordaje podológico para tratar a estos pacientes es de relevancia para mejorar la salud de sus pies y, en la medida de lo posible, la estabilidad.
“Como sabemos, la enfermedad de Parkinson es neurodegenerativa y, entre otros problemas de salud, causa trastornos del movimiento que afectan a su actividad motora. Algunos de los rasgos más característicos son la aparición de una sensación de torpeza generalizada con lentitud en la realización de movimientos, escasa motilidad espontánea, temblor en reposo y rigidez”, ha comentado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
“Ante una enfermedad como ésta es importante que el profesional de la Podología trabaje en conjunto con otros profesionales de la salud involucrados en el tratamiento del paciente como son los neurólogos, fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales. La atención multidisciplinaria garantiza que se aborden de manera integral los diversos aspectos de la enfermedad y se brinde a los pacientes la mejor calidad de vida posible”, ha enfatizado Jorge Escoto.
Desde el ICOPCV se ha compartido que el abordaje desde la Podología en el caso de los pacientes con enfermedad de Parkinson se basa principalmente en 6 aspectos:
- Cambios en la marcha y el equilibrio >> La enfermedad puede alterar la forma en que una persona camina y se desplaza, lo que aumenta el riesgo de caídas y lesiones. Por este motivo, el podólogo evaluará la marcha y el equilibrio del paciente y recomendará tratamientos, calzado adecuado y ejercicios específicos para mejorarlos.
- Problemas de postura >> La mala postura es común en personas con Parkinson y el podólogo estudiará la alineación de los pies y las extremidades inferiores a través de un minucioso estudio biomecánico tanto estático como dinámico. Además, proporcionará recomendaciones específicas para corregir la postura y prevenir posibles complicaciones.
- Alteraciones en la piel y las uñas>> Los problemas de movimiento y la dificultad para cuidar adecuadamente de los pies pueden llevar al desarrollo de callosidades y problemas en las uñas por imposibilidad de realizar correctamente el corte. Como el podólogo es el profesional sanitario especializado en estas afecciones, a través de las revisiones periódicas en la consulta podrá prevenir infecciones y promover la salud correcta de los pies.
- Elección de calzado adecuado>> Utilizar el calzado adecuado es esencial para garantizar la comodidad y la seguridad al caminar. El podólogo ofrecerá al paciente recomendaciones específicas en su caso, según la morfología de su pie, sobre el tipo de calzado que mejor se adapte a sus necesidades concretas y ayudar a prevenir problemas derivados de un calzado inadecuado.
- Ortesis y dispositivos de apoyo>> En algunos casos y tras el correspondiente estudio, los podólogos pueden pautar el uso de ortesis plantares u otros dispositivos de apoyo para mejorar la estabilidad y el confort al caminar.
- Educación y ejercicios>> El podólogo enseñará al paciente ejercicios de fortalecimiento y estiramiento específicos para mejorar la función y el control de los pies y las extremidades inferiores.
“Por todo esto, en casos de Parkinson recomendamos desde el ICOPCV consultar con un equipo médico completo que incluya a un podólogo para abordar las necesidades podológicas específicas y ayudar a evitar lesiones así como aportar herramientas que permitan mejorar su estabilidad”, ha concluido Jorge Escoto.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.