¡OJO! EL PAGO POR HABER TENIDO EL MUNDO A TUS PIES

¡OJO! EL PAGO POR HABER TENIDO EL MUNDO A TUS PIES

 

Hoy día 26 de julio en relación al día especial de los abuelos queremos hacer HINCAPIÉ en la importancia de cuidar a nuestros mayores. Cuidan de nosotros, de nuestros padres y probablemente hayan visto mucho mundo y es que en este tramo de vida, después de muchos años, los huesos, articulaciones y tendones se van desgastando.

Nuestros mayores no han tenido tanta información ni productos a su alcance para el cuidado de sus pies. Hasta hace poco parecía que solo se veían afectados los pies de los mayores por la diabetes, pero no, esta maquinaria de 28 huesos que sujetan todo el peso de nuestro cuerpo se van resintiendo con los años y dejan signos de alteraciones muy comunes y que precisan de atención como por ejemplo:

  • Artrosis en el tobillo:

Probablemente encontremos dolores localizados también en otras articulaciones. El cartílago es un tejido suave, elástico que protege las articulaciones y da movilidad a las mismas. Con el tiempo se desgasta y deja desprovisto de protección al hueso. No es reversible pero podemos detener su evolución.

¿Qué podemos hacer?

Localizar el origen de comienzo de la lesión, como por ejemplo una mala pisada. Un estudio de la misma, junto con un buen tratamiento paliativo ortopodológico y un calzado específico puede reducir las molestias. En estos casos no se recomienda el uso de calzado muy blando y muy flexible.

  • Juanetes ( Hallux valgus) y dedos en garra:

Todos sabemos que los juanetes y los dedos en garra, vienen pero no se van, es decir, tienen una evolución por grados y tan solo se eliminan definitivamente con cirugía en estas edades avanzadas. Es importante conocer el grado de deformidad y evitar calzado que roce y presione la zona.

¿Qué podemos hacer?

El calzado es lo más importante, recomendar un calzado estable, no muy blando del tobillo pero flexible en la zona de los dedos para facilitar el despegue del pie durante el paso. Una visita al podólogo puede darte varias soluciones que van desde las ortesis para evitar su solución o la cirugía definitiva para acabar con el dolor.

  • Espolones:

Quien no ha escuchado en casa o en la consulta que el pincho le pincha, y cierto es el gran debate entre profesionales sobre su origen y tratamiento pero lo habitual es diagnosticar el espolón mediante radiografía. El dolor suele localizarse en el centro del talón aunque a veces el dolor se irradia.

¿Qué podemos hacer?

Lo principal es diagnosticar el origen de la lesión junto con pruebas complementarias como puede ser la radiología pero aún más acertada la ecografía, que no solo nos permite ver la afectación del hueso sino también de partes blandas. Con el diagnóstico poder plantear varios tratamientos bastantes efectivos todos como por ejemplo, las infiltraciones, las descargas mediante plantillas a medida o la cirugía mínimamente invasiva o ecoguiada.

  • Uñas amarillas.

Las uñas dicen que son el espejo del cuerpo, nos dan mucha información sobre el estado de salud de nuestro paciente y la mala circulación, la medicación, el tabaco y el calzado hacen mella directa sobre ellas. No todas las uñas amarillas son hongos, pueden esconder alteraciones como la psoriasis, trastornos circulatorios, exóstosis subungueales, como lo más común.

¿Qué podemos hacer?

Las uñas precisan un diagnóstico específico para poder proponer un tratamiento farmacológico si lo precisa, en el caso de que no haya ninguna infección es muy importante la prevención en los pies de los mayores y por lo tanto lo ideal es pautar visitas regulares al podólogo para una quiropodia.

ADEMÁS, es muy probable que algunos de nuestros abuelos no hayan ido nunca al podólogo, hazle un regalo, cuídalo y protégelo de problemas en los pies con una revisión anual.

2019-07-26T10:35:24+00:00 26 julio 2019|