LA FASCITIS PLANTAR… MITOS Y REALIDADES

LA FASCITIS PLANTAR… MITOS Y REALIDADES

Es bien sabido por la población en general que la fascitis plantar es un problema del pie que abunda por lo general entre las personas de mediana edad y deportistas.

Si bien se ha mencionado durante muchos años la existencia de la fascitis plantar, hoy en día sabemos que este nombre no seria correcto a efectos del nomenclátor científico, ya que la existencia de inflamación en la fascia es nula, existe más bien una inflamación perifascial que se podría encargar de la reparación de la misma.

El nombre propuesto en la actualidad sería fasciosis o fasciopatía plantar, nombres que se adecuan mejor a la realidad clínica que acontece en los procesos de dolor de la fascia plantar.

Por otro lado, se ha confirmado en diferentes estudios que el dolor no proviene del llamado Espolón Calcáneo, sino que más bien se debería a la desestructuración que ocurre en la misma estructura de la fascia plantar, y este es un mito que cabe ya descartar. La única razón por la que un Espolón Calcáneo podría producir dolor por sí mismo sería su inclinación hacia plantar y su constante interacción con la/as estructura/as adyacentes.

También habría que destacar, que la fasciosis se puede desarrollar por diferentes motivos, por presión, por tensión, por metabolismos alterados, cargas superlativas, etc… y que esta patología se desarrolla produciendo microfisuras en la estructura que el cuerpo intenta repara rápidamente con fibras de colágeno 2 y 3 desorganizadas que acaban por volver a romperse y desencadena un proceso crónico de reparación-rotura que hay que controlar.

Para ello, es importante tener en cuenta, en primer lugar un buen diagnóstico, ya que existen otro tipo de talalgias que podrían confundirnos con esta patología en cuestión, este diagnóstico se debe llevar a cabo por procedimientos clínicos y a ser posible con un diagnóstico por imagen tipo Ecografía como método de elección primario o Resonancia Magnética, hay que tener en cuenta que la radiografía convencional puede descartar patología ósea perfectamente pero no el nivel de afectación que sufre la fascia plantar.

Por último, tener en cuenta que hay una gran variabilidad de tratamientos tanto conservadores como invasivos y que se adaptarán al tipo de paciente, su demanda de actividad y la fase de desestructuración que tenga en ese momento la fascia plantar, pudiendo combinarse varios de ellos para un óptimo tratamiento de la misma. Os dejamos a continuación algunos de los tratamientos más usados en la fasciopatía plantar y os recordamos que si padecéis esta dolencia, debéis acudir a vuestra clínica podológica de vuestra confianza, allí os guiarán de la mejora manera posible vuestro tratamiento personalizado.

Tratamientos conservadores

  • AINEs.
  • Estiramientos musculatura posterior pierna y fascia plantar.
  • Vendajes funcionales.
  • Tratamientos ortopédicos (taloneras, OP funcionales, OP prefabricadas, ajuste calzado actividad del paciente) .
  • Férulas nocturnas.
  • Terapias físicas (crioterapia, masoterapia, láser, electroterapia, iontoforesis).

Tratamientos invasivos

  • Infiltraciones corticoides, plasma rico en plaquetas, ozono, homeopatía.
  • EPI (electrólisis percutánea intratisular).
  • EPI (Modificada).
  • Ondas de choque.
  • Topaz.
  • Cirugía Mínima Incisión.
  • Cirugía Convencional.

Y no olvidéis, tratamiento personalizado, no a todo el mundo le funciona el mismo tratamiento, todo dependerá del momento, de la demanda de actividad del paciente, y de la aceptación de los tejidos a los tratamientos elegidos según el estado del mismo.

Acudid al podólogo!!!

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2019-06-14T09:06:38+00:00 14 junio 2019|