Consejos para evitar calambres y lesiones en los pies practicando natación

Consejos para evitar calambres y lesiones en los pies practicando natación

En las últimas entradas hemos hablado mucho del cuidado de los pies para los corredores populares, atletas o ciclistas. En esta ocasión nos vamos a centrar en la natación, en las lesiones más comunes y sobre todo en los consejos para evitar, infecciones, calambres y lesiones en la práctica de la natación.

La natación está considerado como uno de los deportes más completos ya que fortalece todos los músculos de nuestro cuerpo, mejora la coordinación de los movimientos y aumenta la resistencia. Además, es un deporte con mucha popularidad por su bajo impacto y el bajo nivel de lesiones que provoca. Aunque la mayoría de las lesiones en natación afectan los hombros, rodillas, caderas o espalda también podemos sufrir algún problema en los pies.

Lo primero que tienes que tener en cuenta si practicas natación es que debes evitar las zonas húmedas y muy concurridas para evitar contagio por hongos. En otro post os facilitamos algunos consejos para evitar este tipo de infecciones en vestuarios de piscinas o gimnasios. El contagio siempre se produce por contacto, por lo tanto, los pies es la parte del cuerpo con más posibilidades de recibir los molestos hongos.

La lesión más común en los pies del nadador principiante son los calambres y la parestesia, sensación de hormigueo y se adormecimiento del pie. El adormecimiento y las parestesias son causa de un cambio en la posición anatómica del pie, de esta manera el cambio en la posición del pie de estar a 90 grados a una hiperextension de 180 grados aproximadamente, hace que los músculos se tensen y se produzcan ciertos calambres. Cuando esto nos ocurra es recomendable,  tras la práctica, realizar varios ejercicios de estiramientos en los pies y en los dedos. En principio, con estos suaves estiramientos los calambres deberían desaparecer con el tiempo.

Foto: sonriendo.wordpress.com

Foto: sonriendo.wordpress.com

Los nadadores también utilizan mucho la flexión plantar del tobillo. Por ejemplo, los que nadan al estilo braza flexionan el tobillo por lo que el ángulo entre el pie y el tobillo disminuye. Los tobillos también se utilizan en gran medida cuando se impulsan en las paredes de una piscina o saltan en un trampolín para aumentar el impulso. Una repetitiva flexión plantar o dorsiflexión del tobillo pueden inflamar los tendones extensores, que son responsables del movimiento del pie y el tobillo.

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2018-07-18T16:22:58+00:00 30 junio 2015|