El engrosamiento de las uñas o su sobrecrecimiento, llamado onicausis en términos médicos, es una enfermedad común que pueden afectar tanto a las uñas de las manos como de los pies. Aunque cualquier persona puede verse afectada por el engrosamiento de las uñas, es más frecuente en los ancianos que en los jóvenes. En algunos casos pueden llegar a provocar molestias por el roce con el calzado o ser síntoma de hongos en los pies.
¿Cuáles son las causas de las uñas engrosadas?
1. La primera de las causas de padecer uñas engrosadas es genética. De esta forma si en tu familia tienes algún antecedente sería conveniente que si notas que tu uña del pie está haciéndose más gruesa acudas a visitar a tu podólogo.
2. La alteración de los dedos también puede significar causa de uñas engrosadas. Por ejemplo, en unos dedos en garra, el apoyo con el suelo del calzado puede causar traumatismos en los dedos y engrosamiento en las uñas.
3. Una mala vasculación de las extremidades inferiores puede provocar roces de la uña con el calzado que podrían provocar también engrosamiento de las uñas.
4. Si sometemos a los pies a continuos traumatismo podríamos estar facilitando también la aparición de esta afección.
¿Qué se puede hacer para evitar una uña engrosada?
1. Una de las principales cosas que debemos hacer, sobre todo si como hemos señalado antes tenemos algún antecedente familiar, es evitar calzados apretados en la zona de los dedos que puedan provocarnos roces del calzado con las uñas.
2. Hidratar los pies de forma regular puede evitar un trastorno de circulación que haga que el riego sanguíneo no llegue bien a los pies y esto pueda derivar en una uña engrosada.
3. Un control podológico continuado evitará el desarrollo de las uñas engrosadas.
