El turismo de ciudad dispara las lesiones en los pies: calor, asfalto y largas caminatas pasan factura
- El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana ha explicado que las principales consecuencias de este combo para los pies son edema, sobrecargas, ampollas y quemaduras.
- Algunas recomendaciones son correcta selección del calzado y los calcetines, realización de baños con agua fresca, hidratación de los pies, protección solar y ejercicios para favorecer el retorno venoso.
Valencia 30 de julio de 2026.- Recorrer una ciudad a pie es una de las formas preferidas de disfrutar de las vacaciones. Miles de turistas pasan jornadas enteras visitando monumentos, museos y calles históricas. Sin embargo, detrás de esta actividad aparentemente saludable se esconde uno de los mayores desafíos para la salud de los pies durante el verano.
El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha advertido de que la combinación de asfalto, calor y bipedestación prolongada constituye uno de los escenarios más exigentes para la salud de los pies.
“Nuestros pies son los grandes protagonistas silenciosos del turismo urbano. Soportan miles de impactos, calor intenso y muchas horas de carga continua. Prepararlos adecuadamente puede marcar la diferencia entre disfrutar de un viaje o terminar limitando las vacaciones por culpa del dolor”, ha señalado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la Junta Directiva del ICOPCV.
Los especialistas en Podología han explicado que la combinación de calor ambiental y largas horas de permanencia de pie provoca diversos efectos adversos sobre los pies. Entre éstos destacan:
- hinchazón o edema >> Debido a que el esfuerzo continuado dificulta el retorno venoso y favorece la acumulación de líquidos. Como consecuencia, los pies aumentan de volumen y el calzado puede comenzar a resultar incómodo o excesivamente ajustado.
- Sobrecarga muscular y articular >> El asfalto es una superficie muy dura que absorbe muy poco el impacto generado al caminar. Esto provoca una sobrecarga de estructuras como la fascia plantar, el tendón de Aquiles y las articulaciones de tobillos y rodillas, aumentando el riesgo de dolor e inflamación.
- Ampollas y rozaduras >> El calor incrementa la sudoración y la humedad del pie. Cuando esta situación se combina con largas caminatas o muchas horas de pie, la piel se vuelve más vulnerable a la fricción y aparecen las temidas ampollas.
- Riesgo de quemaduras >> El asfalto puede alcanzar temperaturas muy elevadas durante las horas centrales del día. Caminar descalzo sobre estas superficies puede provocar desde irritaciones severas hasta quemaduras de primer o segundo grado en la planta de los pies.
En este contexto, desde el ICOPCV se recomienda elegir correctamente el calzado.
“Un calzado con buena amortiguación, suela flexible y suficientemente gruesa para absorber parte del impacto del asfalto. Será de gran ayuda para minimizar el riesgo de lesiones. Asimismo, debe estar fabricado con materiales transpirables que permitan la evacuación del calor y la humedad”, ha indicado Jorge Escoto.
Por otro lado, uno de los errores más frecuentes es utilizar calcetines de algodón 100%, aunque absorben el sudor, retienen la humedad y mantienen la piel mojada durante más tiempo, aumentando significativamente la aparición de ampollas.
Los podólogos aconsejan optar por calcetines técnicos fabricados con materiales como poliéster, nailon, acrílico o CoolMax, capaces de expulsar la humedad hacia el exterior y mantener el pie seco. Además, es recomendable que sean sin costuras y que se adapten al pie como una segunda piel para minimizar la fricción.
También se aconseja aplicar diariamente cremas específicas con urea porque ayuda a mantener la elasticidad de la piel y a prevenir grietas y rozaduras.
Junto a esto, al finalizar la jornada, los podólogos recomiendan lavar los pies con agua fresca, prestando especial atención al secado de los espacios entre los dedos, y elevarlos por encima del nivel del corazón durante unos 15 minutos para favorecer el retorno venoso y reducir la hinchazón acumulada.
Posteriormente, una crema defatigante puede ayudar a aliviar la sensación de pesadez.
“Las personas que utilicen sandalias o calzado abierto no deben olvidar aplicar protector solar sobre el empeine y los dedos, zonas especialmente expuestas a la radiación solar y donde también pueden producirse quemaduras”, ha añadido el podólogo Jorge Escoto.
“Cuando hablamos de turismo urbano solemos pensar en la hidratación o la protección solar, pero rara vez prestamos atención a los pies. Sin embargo, son ellos quienes soportarán todo el peso de la jornada y quienes determinarán en gran medida el bienestar de los asistentes“, ha concluido Jorge Escoto.
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Patricia Berzosa
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