El ICOPCV lanza un decálogo con consejos para cuidar los pies de las personas dependientes

El ICOPCV lanza un decálogo con consejos para cuidar los pies de las personas dependientes

  • Desde el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana se ha advertido de que un calzado inadecuado puede ser causa de posibles accidentes al caminar.
  • Algunas de las dolencias más comunes en personas dependientes, con movilidad reducida o Alzhéimer, por ejemplo, son la pérdida de elasticidad muscular y la falta de sensibilidad que generan inestabilidad en la marcha.

Con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Alzhéimer, el Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha señalado que los pies de las personas dependientes requieren ser revisados con frecuencia y necesitan cuidados concretos para mejorar la estabilidad al caminar así como posibles patologías.

Las personas que padecen Alzhéimer, movilidad reducida o cualquier otro tipo de dependencia, suelen presentar problemas de falta de elasticidad muscular y de sensibilidad, lo que aumenta su inestabilidad al caminar. Esto todavía se agrava más si se utiliza un calzado inadecuado, que suele ser la causa de posibles caídas. Por eso, es fundamental seguir algunas recomendaciones que mejorarán su condición”, ha explicado Maite García, presidenta del ICOPCV.

Para contribuir a la mejora del cuidado de los pies de las personas dependientes, el ICOPCV ha elaborado un decálogo con 10 consejos para elegir adecuadamente su calzado y cuidar la salud de sus pies:

  1. Comprar un calzado que sea escogido bajo la prescripción del podólogo de forma que se adapte perfectamente a su pisada y aumente la estabilidad al caminar.

 

  1. Utilizar un calzado ligero y flexible, pero no en exceso. De esta forma, evitará incrementar su cansancio y se adaptará al movimiento del pie sin notar las alteraciones del terreno. También es importante que cuente con un contrafuerte cerrado y ajustado para evitar posibles resbalones del tobillo y desviaciones del talón que faciliten las caídas y malas posiciones del pie.

 

  1. El calzado es recomendable que sea de piel o de otros materiales flexibles y suaves que permitan la transpiración del pie. De esta forma, se evitará el exceso de sudor y las infecciones por hongos.

 

  1. Se aconseja que los zapatos no tengan costuras interiores para evitar rozaduras o laceraciones que, debido a la falta de sensibilidad y la dificultad para cicatrizar, podrían derivar en úlceras.

 

  1. Otras recomendaciones es que tenga una puntera ancha para que no presionen los dedos, que sea un calzado cerrado y alto en el empeine para que confiera mayor sujeción, que la suela sea antideslizante y que tenga un tacón ancho de 2 o 3 cm.

 

  1. Evitar las fuentes directas de calor.

 

  1. Utilizar siempre calcetines.

 

  1. Examinar a diario los pies para detectar con premura cualquier tipo de lesión. Como aparentan una falta de sensibilidad porque no se quejan, tienen alterado el umbral del dolor o no saben expresar si algo les duele, les roza o molesta, es fundamental incorporar esta rutina a diario.

 

  1. No caminar descalzo.

 

  1. Hidratar los pies antes de ir a dormir.
2019-10-02T16:38:53+00:00 20 septiembre 2019|