- El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana ha indicado que, aunque el abordaje de la enfermedad corresponde al al reumatólogo, la Podología desempeña un papel clave en el control de los síntomas y en la prevención de complicaciones estructurales del pie.
- Algunas claves podológicas que ayudan a estos pacientes son el uso de tratamientos ortopodológicos que liberen las zonas de presión en el pie, un correcto abordaje de sus uñas y patologías ungueales, que suelen ser comunes, y la elección de un calzado específico.
Valencia 7 de abril de 2026.- Los conocidos como ‘dedos en salchicha’, denominados clínicamente dactilitis, constituyen una manifestación frecuente de enfermedades reumatológicas, especialmente de la artritis psoriásica. Este síntoma, que se presenta con mayor frecuencia en los pies que en las manos, se caracteriza por una inflamación intensa y uniforme de todo el dedo, provocando dolor, dificultad al caminar y un notable impacto en la calidad de vida del paciente.
Desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) se ha señalado que, aunque el abordaje de la enfermedad corresponde al especialista en reumatología, la Podología desempeña un papel clave en el control de los síntomas y en la prevención de complicaciones estructurales del pie.
El papel del podólogo: aliviar, proteger y prevenir
“Desde la consulta podológica, nuestro objetivo principal es reducir el dolor y evitar deformidades permanentes. No podemos curar la enfermedad de base, pero sí podemos mejorar significativamente la calidad de vida del paciente”, ha explicado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
Uno de los pilares del tratamiento es la aplicación de soluciones ortopodológicas personalizadas como pueden ser las plantillas a medida.
“En este caso, el objetivo es diseñarlas para redistribuir las cargas del pie, descargando la presión sobre el dedo afectado y estabilizando las articulaciones metatarsofalángicas”, ha enfatizado el podólogo.
Otra opción son las ortesis de silicona que son dispositivos personalizados que separan los dedos, evitando el roce con el calzado y previniendo deformidades como los dedos en garra.
Por otro lado, desde el ICOPCV se ha resaltado que el calzado es un factor determinante para las personas que padecen esta patología.
“El uso de un calzado adecuado resulta fundamental en el manejo de la dactilitis. Los especialistas recomendamos que tengan pala ancha y elástica, que no comprima el dedo inflamado, que esté confeccionado con materiales flexibles como piel blanda o tejidos técnicos y que tenga suela con balancín, que facilite el despegue del pie y reduzca la presión mecánica”, ha afirmado Jorge Escoto.
Los podólogos han insistido en que un zapato inadecuado puede agravar significativamente la sintomatología, incrementando el dolor y acelerando la aparición de deformidades.
Cuidado clínico especializado: uñas y callosidades
La dactilitis suele estar asociada a alteraciones ungueales propias de la psoriasis, lo que requiere un abordaje podológico específico que consiste en:
- Corte especializado de uñas, especialmente en casos de uñas engrosadas o con alteraciones estructurales.
- Prevención de uñas encarnadas e infecciones.
- Eliminación periódica de hiperqueratosis (callosidades), que aparecen debido a cambios en la pisada provocados por la inflamación.
Un enfoque multidisciplinar, clave en el tratamiento
El abordaje de los ‘dedos en salchicha’ requiere la colaboración entre reumatólogos y podólogos. Mientras el tratamiento médico actúa sobre la causa, la Podología se centra en aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y mantener la funcionalidad del pie. La dactilitis es un signo clínico característico de diversas enfermedades reumatológicas. Su detección precoz y tratamiento multidisciplinar son esenciales para evitar daños estructurales irreversibles y mejorar la calidad de vida del paciente.
Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.
Más información: Patricia Berzosa
Prensa ICOPCV
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