El sedentarismo también pasa factura a los pies: debilidad muscular, mala circulación y más riesgo de caídas

El sedentarismo también pasa factura a los pies: debilidad muscular, mala circulación y más riesgo de caídas

El sedentarismo también pasa factura a los pies: debilidad muscular, mala circulación y más riesgo de caídas

• El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana ha indicado que para mantener una buena salud de los miembros inferiores es necesario moverlos, activarlos y fortalecerlos.

• Según la Organización Mundial de la Salud, el 31% de los adultos en el mundo no alcanza los niveles recomendados de actividad física y la falta de movimiento, agravada por el teletrabajo, afecta también a los pies.

Valencia 29 de abril de 2026.- Cuando se habla de salud del pie, la atención suele centrarse en el exceso de uso como puede ser pasar largas jornadas de pie, deporte o calzado inadecuado. Sin embargo, el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) advierte de un enemigo silencioso cada vez más extendido que es el sedentarismo.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 31% de los adultos en el mundo no alcanza los niveles recomendados de actividad física. Esta falta de movimiento, agravada por el teletrabajo y los hábitos de vida actuales, tiene consecuencias directas sobre los pies y sobre la salud general.

“Hay que tener en cuenta que los pies también sufren cuando no se usan. El pie está diseñado para sostener el cuerpo, absorber impactos y permitir el movimiento. Cuando permanece inactivo durante muchas horas, se debilitan estructuras esenciales y empeora la circulación”, ha asegurado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.

Entre las principales consecuencias del sedentarismo en los pies destacan:

1. Debilidad muscular y fragilidad. La falta de uso provoca atrofia muscular en pie, tobillo y pantorrilla, favoreciendo lesiones, inestabilidad y deformidades progresivas como el aplanamiento del arco plantar.

2. Problemas circulatorios. Permanecer sentado mucho tiempo dificulta el retorno venoso, generando hinchazón (edema), sensación de pesadez, empeoramiento de varices, dolores crónicos, la inactividad favorece la rigidez articular y la tensión de tejidos blandos, aumentando el riesgo de fascitis plantar, molestias en el talón y alteraciones de la pisada que pueden derivar en dolor lumbar.
3. Pérdida de equilibrio. Un pie débil reduce la estabilidad general y eleva el riesgo de caídas, especialmente en personas mayores.

Desde el ICOPCV se ha indicado que para mantener una buena salud de los miembros inferiores es necesario moverlos, activarlos y fortalecerlos.

En este contexto, los podólogos insisten en que la solución debe ser doble: reactivar la circulación y fortalecer la musculatura del pie. Para ello, hay algunas pautas que pueden ser de gran ayuda:

1. Ejercicios rápidos en el escritorio. Si se pasan muchas horas sentado, conviene realizar pausas activas cada 60-90 minutos y elevar puntas de los pies con talones apoyados, elevar talones con puntas apoyadas, hacer círculos con los tobillos, separar los dedos entre sí y arrugar una toalla con los dedos del pie. Estos ejercicios activan la musculatura y mejoran la circulación.

2. Otros hábitos saludables en casa. Caminar descalzo sobre superficies seguras ayuda a activar los receptores nerviosos plantares y fortalece músculos estabilizadores. Elevación de piernas al final del día, colocar los pies por encima del corazón durante 15 minutos reduce la hinchazón acumulada. La hidratación de la piel es muy importante, y utilizar cremas con urea ayuda a prevenir grietas, frecuentes cuando existe mala circulación periférica.

3. Ergonomía y calzado. Desde el ICOPCV se aconseja evitar cruzar las piernas, ya que dificulta el retorno venoso, utilizar reposapiés en puestos sedentarios, evitar zapatillas totalmente planas o excesivamente blandas en casa y optar por un pequeño desnivel de talón (2 cm) para descargar la fascia plantar.

4. Automasaje preventivo. Rodar una pelota de tenis o golf bajo la planta del pie, desde el talón hasta los dedos, con presión moderada, ayuda a descargar tensión y prevenir la fascitis plantar.

“El sedentarismo es un problema creciente en la era del teletrabajo y hay que tener en cuenta que no sólo afecta al corazón, al metabolismo o a la espalda: también deteriora progresivamente la salud de los pies. Los pies necesitan movimiento para mantenerse sanos. Permanecer inmóvil muchas horas cada día acelera problemas musculares, circulatorios y articulares que pueden hacerse crónicos”, ha señalado el podólo Jorge Escoto.
Por todo esto, desde el ICOPCV se ha concluido que mover los pies con frecuencia, fortalecerlos y cuidar la circulación puede evitar patologías futuras. En una sociedad cada vez más sedentaria, incorporar pequeños hábitos diarios es una de las mejores inversiones en salud podológica.

Desde el ICOPCV se ha recordado que, para garantizar que estamos en manos de un profesional de la Podología, disciplina sanitaria que todavía NO forma parte de la cartera de servicios del Sistema Público de Salud de Generalitat Valenciana, y evitar ser víctimas del intrusismo, es decir, ser tratados por supuestos profesionales que carecen de la formación universitaria que se exige para el desarrollo de esta rama sanitaria, hay que asegurarse que la clínica donde vamos a ser tratados dispone de número de registro sanitario y el podólogo está colegiado.

Más información:
Patricia Berzosa
Prensa ICOPCV * T.658 810 015 * prensa@icopcv.org

2026-04-30T10:47:45+00:00 29 abril 2026|