- El Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana ha resaltado que las personas con diabetes, problemas circulatorios o con tendencia a padecer sabañones, deben proteger especialmente sus pies para que mantengan el calor.
- Realizar estiramientos previos, utilizar calcetines largos y de materiales técnicos, escoger una bota que proteja el tobillo, aísle del frío y que sea impermeable, así como cortar adecuadamente las uñas, son algunos consejos de los podólogos que pueden ayudarnos a prevenir frente a posibles lesiones.
Valencia 20 de diciembre de 2022.- Con la bajada de las temperaturas, son muchas las personas que aprovechan la nieve para la práctica de deportes de invierno como el esquí o el snowboard. En estos lugares podemos encontrar personas muy experimentadas, pero también otras que se inician en la práctica o que acuden a las zonas de nieve para hacer senderismo. Sea cuál se la opción, desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) se ha resaltado que es muy importante seguir algunas recomendaciones para prevenir accidentes o lesiones en los pies.
Esto es especialmente relevante en el caso de personas con problemas circulatorios, diabetes o que sufren con frecuencia la aparición de eritema pernio (sabañones),ya que debido a estas condiciones necesitan proteger con mayor cuidado que se mantenga el calor corporal en sus pies.
“En los deportes de invierno son los miembros inferiores la parte del cuerpo que se ve más afectada porque todos conllevan impactos en esta zona. Lo interesante es que muchas de las lesiones que nos encontramos podrían evitarse incorporando medidas preventivas como calentar antes de la práctica y realizar ejercicios de estiramiento en esta zona. Exactamente igual que haríamos antes de la práctica de cualquier otro deporte”, ha explicado Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV.
Junto a esto, otras recomendaciones son proteger los pies del frío correctamente. Para esto, deben utilizarse calcetines altos, que sobresalgan de la altura de la bota. Éstos es interesante que tengan la puntera reforzada, que estén libres de costuras y que estén confeccionados en algún material técnico específico para la nieve y bajas temperaturas que retengan el calor corporal. Un ejemplo, son los calcetines que contienen fibras con lana de merino y que aportan al pie confort y sensación de calor, a la vez que son transpirables. Esto es fundamental para evitar posibles ampollas o rozaduras.
Por lo que se refiere al calzado, las botas deben ser altas y proteger el tobillo, ser impermeables y aislar del frío, además de contar con una buena suela antideslizante. En el caso de las botas de esquí, éstas han de ser reajustadas al pie de forma regular para evitar que se genere holgura en su interior. De esta forma, se evitarán los choques continuados de los dedos contra el interior de la bota. Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es que, si habitualmente se utilizan soportes plantares como las plantillas, éstos deben incorporarse en el calzado deportivo de invierno para evitar posibles dolencias.
“Si vamos a practicar este tipo de deportes, es aconsejable realizar antes una revisión en el podólogo para confirmar el estado de los mismos y, sobre todo, las uñas. Éstas reciben muchos impactos y si están mal cortadas pueden generar lesiones, como uñas encarnadas, hematomas o rotura de las mismas”, ha asegurado el podólogo Jorge Escoto.
Por último, desde el ICOPCV se recomienda tener una buena previsión del tiempo que va a hacer, hidratarse de forma regular y nunca practicar los deportes de invierno en solitario.
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Patricia Berzosa
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